30 ago. 2008

Picu Mulleirosu

Ruta: RECORBA – PICU MULLEIROSU.
Aproximación: A La salida de Tineo AS-217 (dirección Pola de Allande) hasta rotonda.
Tomar AS-218 dirección Navelgas (pasamos por Obona) hasta Bárcena del Monasterio.
Tomar junto al monasterio la AS-219 dirección Pola de Allande. Subir hasta Riocastiello y tomar a la izquierda la carretera hasta Recorba (Tineo).
Pasada la primera casa, en la curva a la derecha sale la ruta hacia los pueblos abandonados (Curriellos y Besapié). Subimos en coche hasta la última casa del pueblo (taller mecánico). Allí aparcamos el coche.
Situación: Tineo.
Desnivel: 579 m. Recorba (taller) 675 m / Mulleiroso 1254 m
Tiempos: Recorba (taller) 1h Chana Fontón 35’ Pico Mulleiroso 1h 15’ Recorba. Total: 2h 50’.
Descripción: El camino sale frente a la nave del taller (675 m), por detrás de la última casa, tuerce luego a la izquierda, pasa bajo otras construcciones aparentemente en desuso y toma rumbo continuado a través del monte.
Se dejan dos desviaciones hacia abajo hacia sendos cortines de colmenas.
El camino se encuentra en bastante buen estado de conservación. Llega un momento, en que encontramos dos opciones. La primera continuar de frente hacia Besapié, no es nuestro objetivo. La segunda girar a la derecha, cambiar de rumbo y mantener la dirección contraría a la anterior subida hasta la llanura de La Chana Fontón (1048 m).
Acometemos la subida hacia la izquierda SO por una pequeña loma que descansa de nuevo en Les Mueches (1115m) con la vista puesta en la grandiosa silueta del Mulleiroso. Último repecho hasta la cumbre (1254 m). Enormes hitos de piedra, buzón y vértice geodésico, una cumbre aislada del resto del paisaje occidental.
Hay que tener cuidado con la niebla ya que todo el paisaje que caminamos es muy igual, sin referencias claras.

28 ago. 2008

Cuevallagar - Picu La Loral


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Ruta: ALTO LA CRUZ - CUEVALLAGAR - LA LORAL. Aproximación: AS-228, Se toma en San Andrés de Trubia hacia Catañedo del Monte y Linares. A la salida de Linares, por la carretera de la izquierda, continuamos hasta el Alto La Cruz, donde sale una pista a la derecha con hormigón, pasadas unas antenas. Es el punto de salida de la ruta.
Desnivel: 547 m. Alto La Cruz (700 m) La Loral (1247 m).
Tiempos: Alto La Cruz 1h 20’ Cueva Llagar 35’ Picu La Loral 25’ Cueva Llagar 1h 10’ Alto La Cruz. Total: 3h 30’.
Descripción: La pista que une Alto La Cruz con Cueva Llagar fue construida en 1995 sobre una antigua traza de camino ancestral de origen romano que fue también paso de peregrinos. Señalizado como GR, se hace llamar “Camín Francés” o “Carril de Los Moros”. El “Camín Francés” es el ramal que parte del Camín Real de La Mesa en Cueiru y se adentra hacia el centro de Asturias por el valle de Trubia.
Salimos por una rampa de cemento, pista cómoda. Dos portillas verdes encontraremos en el camino. Al final, pasada una espinera solitaria, avanzamos el collado y damos vista a la hondonada de Cueva Llagar y la contigua silueta de La Loral.
Bajamos de frente al pastizal de Cueva Llagar, donde podemos visitar la cueva, y ascendemos por la ladera contraria hacia la izquierda, por el camino que comunica con la collada Cadavina. En este tramo hay una fuente.
Solamente queda remontar la ladera hacia el norte, por una loma que se recorre de forma muy agradable, sin apenas esfuerzo, hasta llegar al vértice geodésico de La Loral (destruido por un rayo en 1994). Por un lado, vistas al Aramo; por el otro, de Caldoveiru a Peña Manteca. Una placa colocada por el Grupo de montaña Ensidesa de Gijón en 1982 marca la cota de 1247 m. La vuelta por el mismo itinerario. Fotos: Vista desde La Loral / Cabaña y cueva en Cuevallagar / Picu La Loral.

26 ago. 2008

Foces del Pino

Ruta: PUEBLO DE PINO – FOCES DEL PINO.
Aproximación: A la salida del pueblo de Pino (concejo de Aller), a mitad de la recta de entrada a Felechosa, entramos por una pista de hormigón a la derecha hasta llegar al lado de una ermita abandonada. Allí hay también una fuente.
Desnivel: 355 m. Pueblo de Pino (625 m) - Bifurcación final de las foces (980 m).
Tiempo: 2h 10'. Pino 55’ Puente de entrada a las foces 15’ Bifurcación de salida de las foces 1h Pino.
Descripción: Desde la ermita, salimos caminando hacia la parte trasera del pueblo donde atravesamos un largo puente con barandillas metálicas. Después continuamos hacia la izquierda, por una estrecha carretera que termina junto a un antiguo molino reconvertido en piscifactoría. Tenemos que tomar el camino de la izquierda que atraviesa el puente y recorre el arbolado valle, siempre con rumbo sur. Encontraremos algunos ramales que toman otras direcciones, pero el camino a seguir siempre conserva el rumbo y un buen trazado lo que evidencia la ruta con mucha claridad. Durante el camino tenemos una fuente y pasaremos al lado de un bonito tejo centenario.
Un puente de madera nos pasa a la derecha del río a la entrada de las foces. Las peñas se apretan durante este corto tramo de camino en el que volveremos a pasar a la izquierda del cauce por un rústico puente de piedra.
La salida propone dos opciones: por la derecha, el valle del Fondil y el acceso a peña Redonda; por la izquierda, la subida a Caniella y posterior ruta hacia Vegarada. Difícil sería elegir.
Volvemos por el mismo itinerario.

Peña Penouta

Ruta: PUERTO DE SOMIEDO - PEÑA PENOUTA.
Punto de partida: Puerto de Somiedo (1486 m). Santa María del Puerto es una aldea que se encuentra en la culminación de la carretera AS-227 que sube vertebrando los concejos de Belmonte y Somiedo.
Pola de Somiedo - Puerto de Somiedo 12 Kms.
Desnivel: 490 m. Santa María del Puerto (1486 m) - Peña Penouta (1976 m).
Tiempos: Santa Mª del Puerto 50’ Vega Penouta 30’ Horcada del Bayo 35’ Peña Penouta 40’ Vega Penouta 50’ El Puerto. TOTAL 3h 25’.
Descripción: Salimos caminando del pueblo hacia occidente buscando las marcas del sendero señalizado hacia EL Cornón. Entre cierres de piedra nos enfrentamos a las praderías típicas del puerto, en este caso son Las Eras y Los Tercios.
Pasamos inicialmente al lado de una señal que prohíbe el paso de vehículos no autorizados.
La primera desviación hacia la zona del arroyo (ruta hacia El Cornón) baja hacia la izquierda, nosotros continuamos de frente.
La segunda desviación hacia la zona del arroyo es de muy buena traza, se mete a la izquierda, pero no debe confundirnos. Continuaremos por el camino de la derecha.
Se termina el último prado de la cabecera del valle cerrado con piedras y poco después encontramos una campera pequeña en la que tendríamos la opción de tomar una senda por la derecha que alcanza la collada de La Paredita (paso prohibido, restricciones de la normativa del Parque). Continuamos por el camino de la izquierda que en este caso continúa hasta la vega Penouta sin más desvíos.
La gran vega de Penouta (3,6 Km. de ruta) es una planicie hundida en el paisaje, habitualmente repleta de ganado. En ella el agua se detiene en algunas charcas y el arroyo del Bayo se retuerce en hábiles meandros para encontrar su salida natural.
Sorteamos algunos piornos y salimos por la parte contraria de la vega. La senda se encuentra por la zona más cercana al arroyo, en la parte alta de su vaguada.
Más arriba, torcemos a la derecha buscando el mejor paso hacia la horcada del Bayo (1691 m, 5,1 Kms. de ruta), desde donde damos vista al valle de Trabanco con el pico Mocosu en cabecera.
Vista a la derecha y encontramos la ascensión a la peña por terreno fácil. Las vistas se van creciendo a medida que ascendemos. Cruz con buzón colocado por el G. M. Peñes en el año 2000 y otro buzón colocado el 22-9-89, dan cuenta de la cumbre que se corta varios metros abajo. El voladizo impresiona, mejor no acercarse mucho ya que parece que parte de la peña pudiera desprenderse en cualquier momento.
6 Kms de ruta.
La vuelta por el mismo itinerario.
Fotos: Peña Penouta / Vega Penouta / Vista desde la cumbre de Penouta hacia La Peral y El Puerto.

16 ago. 2008

Les Xanes

Aproximación: Subir por la AS-228 en dirección a Proaza hasta el área recreativa situada en el Molín de Les Xanes. Un poco antes del pueblo de Villanueva (11 Kms desde Trubia). Localización: La mayor parte de la ruta está en el concejo de Santo Adriano aunque la parte alta del río sirve de disyuntiva entre este municipio y los de Proaza y Quirós.
Desnivel: 350 m.(Molín de Les Xanes 200 m / Iglesia de Pedroveya 550 m)
Tiempo aproximado: 2h 15’ (subida 1h 15’ / bajada 1h)
Descripción: Este desfiladero es, por su situación y características, de los más visitados. Con su nombre invocando al popular personaje mitológico habitual en fuentes y ríos, es un homenaje al agua en su lucha por crear tan sensacionales paisajes. Salimos caminando del aparcamiento disponible en el área recreativa por la carretera que asciende entre dicho área y el bar. Salvado un primer tramo de asfalto, encontramos un sendero que se mete a la derecha. Por él entramos a buscar lo que es la senda tallada en la roca, pasando al principio por uno de los túneles que caracterizan la ruta. Esta senda, excavada a media ladera del discurrir del arroyo Viescas o de Les Xanes, fue construida ya en este siglo para unir el valle de Trubia con Pedroveya y otros pueblos cercanos.
El camino no tiene perdida posible, sí es necesario extremar la precaución sobre todo en el caso de llevar niños que jugando puedan caer en cualquier precipicio. Se recomienda caminar por el interior y con marcha regular. El desnivel se va salvando cómodamente, no hay fuertes repechos, la ascensión es suave y constante.
Al salir de la senda en si, pasamos bajo otro túnel y entramos en otra zona que nos nivelara con el río yendo a cruzarlo por un puente de madera. Pasamos luego junto a los restos de un molino y llegamos enseguida a la parte baja del prado que tendremos que subir para llegar a la iglesia de Pedroveya completando unos tres kilómetros de ruta por el desfiladero.
Un corto paseo opcional por carretera nos llevará hasta el pueblo.

13 ago. 2008

Calera (Santo Adriano)

Haciendo la ruta del Oso entre Tuñón y Villanueva de Santo Adriano, me encontré este detalle:Al lado tenía la siguiente explicación: Actualmente la cal se fabrica industrialmente, pero antiguamente, la producción artesanal cubría las necesidades inmediatas de las poblaciones rurales.
Se usó como fundente en operaciones metalúrgicas y alfarería, para realizar crisoles de altísima temperatura; deshidratación de líquidos y desecación de espacios y productos variados; elaboración de azúcar, fabricación de potasa, sosa, amoniaco, cloruro de cal; depuración de la cal, curtido de pieles, obtención de cal sodada; cal hidráulica y otros usos de lo más variado.
Como puede observarse, estos usos corresponden a procesos industriales propios del siglo XIX y primer tercio del XX; en los casos más precoces al s. XVIII, como ocurre con el importantísimo descubrimiento de la cal hidráulica.
La típica calera se dividía en dos partes, el hogar y la parte alta delimitada con un vuelo que permitía apoyar la bóveda construida con las piedras a calcinar.
Una vez acabado el cerramiento, se aplicaba sobre las paredes del horno una capa de arcilla para evitar la dispersión del calor.
El recubrimiento de la calera consistía en posar las piedras en equilibrio, sin colante, para construir una bóveda sobre el hogar.
Completada la bóveda, se llenaba el horno para permitir a la llama pasar por las capas de piedra de modo homogéneo.
Una entrada era cavada en la parte baja para alimentar el horno con el combustible.
El horno era alimentado con arrobas de leña seca, de matas espinosas o de boj, que tienen un poder calorífico alto.
La calcinación duraba tres días, periodo durante el cual se debía mantener constante la temperatura de la caldera entorno a 1000 grados.

9 ago. 2008

Tarna, pueblu y puertu

A quien se encuentra por primera vez en la subida al puerto de Tarna y divisa el pueblo tarnín, le llamará la atención esa distribución lineal y atípica de un pueblo de montaña. Podría parecer que un lugar así, aparentemente moderno, no debiera de tener una historia muy densa, pero nada mas lejos de la realidad, todo lo contrario. Basta leer la cronología publicada hace algún tiempo en prensa.
Año 987: Existía el monasterio de San Pedro y San Pablo. Año 1300: Los monjes del monasterio pleitearon con el concejo casín por la titularidad del puerto. Y consiguieron que se les reconociese la propiedad como suya. Año 1499: El puerto era administrado por una condesa que al irse del pueblo lo deja en propiedad a los vecinos de Tarna. Año 1774: Existen escritos de arrendamientos entre los vecinos y los trashumantes. Año 2006: Los vecinos siguen como propietarios del puerto de Tarna.
Lógicamente, los vecinos de Tarna tienen que estar muy orgullosos de albergar una pertenencia tan valiosa. La historia que se cuenta no tiene por que ser exacta pero según cuentan los paisanos mayores, sus antepasados afirmaron que más arriba del pueblo había un castillo y que en el puerto había un gran monasterio en honor a San Pedro y San Pablo, patronos de Tarna. Los monjes que habitaban en el monasterio eran los propietarios del puerto y al irse ellos a vivir a León, la propiedad pasó a manos de la condesa del castillo que diariamente convivía con la gente del pueblo. La condesa, al dejar Tarna, regala el puerto a los vecinos. En su honor la fuente del pueblo a la que van diariamente a coger agua pasa a llamarse la fuente de la condesa.
Un hecho similar al anterior también ocurrió en Ventaniella donde la casería que se levanta junto a la ermita perteneció a los monjes Bernardos de la orden cisterciense hasta comienzos del siglo XVIII, momento en el que es abandonada para pasar a pertenecer a los vecinos de Sobrefoz.

Otra historia a tener en cuenta en el puerto, es la del paso del camín Real. Una vía abierta en tiempos del emperador Augusto. Los romanos la iniciaron para que fuera testigo de los dos mil años de historia, cambios de vida y costumbres. Por este paso se trajinaban madreñas, nueces y avellanas casinas hacia León. Los salazones pasaban desde Lastres y Colunga en la costa astur hasta Boñar, Lillo y Valdeburón. También peregrinos entraron por Tarna hacia San Salvador y Santiago.
En el siglo XIX cuando Asturias toma partido en la primera Guerra Carlista, entraba por el puerto de Tarna una columna de tres mil hombres, mientras otras fuerzas afines lo hacían por Unquera. La columna carlista venía desde León y llegaría a encontrarse en Oviedo con una defensa heroica y acertada. El carlismo se debilitaría rápidamente y los realistas llegarían a controlar todo el Principado. Esta vez Tarna había sido sólo un camino para la guerra. Cien años más tarde, La Guerra Civil hace parada y fonda en el pueblo ya que es totalmente devastado durante los bombardeos de la contienda.
Antes del bombardeo sobre Tarna, en León los sublevados ocuparon casi todo el territorio excepto el Bierzo, Laciana y un sector de la zona montañosa, que estarán en manos republicanas hasta finales del mes de Octubre de 1937. Al inicio de la guerra, la línea divisoria del frente se situó en la línea que teóricamente unía estos enclaves: Riaño-Puebla de Lillo-Boñar-La Vecilla-La Robla-La Magdalena-San Pedro de Luna-San Emiliano-Puerto de Leitariegos. En los primeros combates, tres columnas de las fuerzas sublevadas habían salido de Boñar, Cistierna y Riaño, respectivamente, llegando a dominar localidades como Maraña, Puebla de Lillo y Valdeteja. Estos dominios al principio fueron temporales debidos a los contraataques republicanos, que en agosto del 36 recuperaron Puebla de Lillo y otras localidades. Posteriormente, en mayo de 1937 va a tener lugar la última acción ofensiva republicana, comenzando por los puertos de Tarna y de San Isidro, con una 1º línea de trincheras en Cofiñal. Sin embargo, en septiembre de dicho año se va iniciar la ofensiva final franquista al mando del general Ceano, quien liderando la Agrupación de Lillo va a romper el frente por Camposolillo. El 29 de Septiembre, ya se controla la carretera de Cofiñal a Tarna y comienza la ofensiva sobre Asturias que empieza arrasando Tarna la primera semana de octubre de 1937, durante el enfrentamiento de las tropas republicanas de El Coritu con las brigadas navarras de Muñoz Grandes que buscaban el acceso a la zona central de la region. El día 21 de ese mismo mes de octubre, Gijón y Avilés, que hasta aquel día habían sido los últimos reductos republicanos significativos en el norte, incrementaban el territorio franquista y completaban la conquista de País Vasco, Santander y Asturias, para cerrar así una de las fases de la guerra. La siguiente, ya en el año 38, se dirigiría hacia el valle del Ebro y Cataluña. El Servicio de Regiones Devastadas en la posguerra reconstruyó Tarna con una estructura alineada que sigue sorprendiéndonos. La posguerra trajo además la apertura de la carretera del puerto (1935). El final del siglo XX sobresaltó al paisaje con una línea de alta tensión que frenó de repente al encontrarse con las alegaciones del Parque regional de Picos de Europa de León al otro lado. Fotos: Pueblo y puerto de Tarna.