Ruta: COLLADO CRUZ – CANAL DEL GOBIU – PICO TURBINA (Sierra del Cuera).
Aproximación: En el centro de Arenas de Cabrales, cogemos la carretera hacia Arangas (AS-345), pueblo que se encuentra a unos 4 Kms. Dos kilómetros después, llegamos al collado Cruz. A la izquierda, sale una pista de hormigón que sube hacia el grande y ruinoso casetón de la Verruga, es nuestra ruta de ascenso. Pocos metros adelante, aparece otro ramal a la derecha que llega hasta un grupo de cuadras.
Localización: Municipio de Peñamellera Alta. 
Desnivel: 915 m. Collado Cruz 400 m / Pico Turbina 1315 m.
Tiempos: 4h 30’. Collado Cruz 40’ Cabaña Trebes 55’ Majada Piedra del Oso 1h 10’ Pico Turbina (Total subida 2h 45’). Descenso 1h 45’.
Descripción: En el mismo cambio de rasante del collado Cruz, empezamos a superar la empinada pista que pasa por la izquierda del enorme casetón y continúa con piso de hormigón durante un buen tramo. En el cambio de piso, el camino descarnado se revuelve hasta estrellarse de frente a la portilla de la casería de Trebes que se presenta envuelta con un bonito cercado de piedra. Hasta aquí también llega otra pista que sube desde la salida del pueblo de Arangas.
Con el fin de orientar mejor la parte posterior de la ruta, entramos en la finca y subimos hasta la cuadra (700 m). A la altura de la cuadra, una senda se separa gradualmente de la anterior pista (pista de mineral) y va ganando altura para introducirse en la canal del Gobiu. La senda está bastante bien marcada y se retuerce por esta ladera empinada en la que tendremos que tener la debida precaución, sobre todo en días de orbayu o lluvia.
El símbolo de la canal del Gobiu es una aguja de roca que emerge de la misma canal dándole un toque muy peculiar.
La senda que sale por la ladera llega hasta el cercado de piedra de la parte de debajo de la majada Piedra del Oso. Asentada al sur del picu Llacia, es como una ciudad fantasma surtida de muchas cabañas y buenos fresnos.
Desde la majada nos vamos a la izquierda, por el interior de la majada, pasamos al lado de la laguna artificial y salimos a la Concha Gobiu (1070 m), dando de frente con la estampa de la braña Riaña perfectamente integrada en la morfología de la sierra.
Seguimos bordeando por el occidente el picu Llacia y enseguida damos vista a la caseta de la cumbre del Turbina.
Al ver la cabaña de Turbina en la base del picu, podemos afrontar la ruta de ataque al pico de varias maneras diferentes, todas ellas válidas.
La cumbre nos recibe con una caseta de antenas y un vértice geodésico. Posteriormente, nos invita a irnos más adelante, hacia la costa a ver el mar y llegar a la cruz. Paisaje de hoyas y laberintos se abren a nuestros costados. De frente y de espalda encontramos uno de los mayores contrastes que se pueden ver en Asturias: el mar y Picos de Europa.
El itinerario de regreso, para variar un poco, se puede hacer bajando por la parte oriental del picu Llacia hasta la majada Piedra del Oso.
Nota: No hay agua en toda la ruta. Fotos: Sierra del Cuera d. Cabeza Bubena / Llanes y el picu Turbina.
ENTRE EL CIELO Y CASU.
Cuando uno empieza a sentir curiosidad por la montaña e interesarse por picos emblemáticos como el Torres, se abre una captura de información, lecturas, preguntas, etc, tratando de conseguir esa fuerza que acompaña a las piernas cuando creen tener la certeza de poder alcanzar un importante reto.
En algunas lecturas sobre la ascensión del Torres se describen partes peligrosas, seguramente para asustar un poco a la gente que sale a la montaña como si se tratase de dar un paseo un domingo cualquiera. Hay gente, generalmente la que se suele quedar a medias una vez tras otra y ve las cosas desde lejos, que al dar su punto de vista exageran y yendo un poco mas allá en el pensamiento, lo ponen difícil para que los demás no lo intenten y consigan lo que ellos no hicieron. Esto hace que a uno lo entren dudas a la hora de acercarse a intentarlo pero nada mejor que echarse la mochila a la espalda para perder el miedo.
Lo cierto y comprobado es que la ascensión no entraña ninguna dificultad. Solo tiene partes respetables que precisan tranquilidad asegurando bien donde se ponen los pies y pudiendo ayudarse uno con las manos si fuese necesario. Yo creo que es importante ir acompañado para que alguien te pueda echar una mano, si bien hay que decir que esto no es muy probable.
La primera vez que subí fue tras esperar un buen rato a que despejase, teniendo después que subirlo totalmente cubierto de niebla. Nos perdimos alguna vez sin importancia guiándonos muy bien por el sendero y los jitos. Cuando llegamos arriba comentamos que no nos parecía nada difícil pero que quizás el borrín nos había ayudado al no dejarnos ver algún corte de algún paso o algo parecido.
La segunda vez con día despejado comprobé que no hay ningún precipicio preocupántemente peligroso. Si es cierto que hay un paso a media subida, el cual tiene una caída a la izquierda, pero el corte no es totalmente vertical y se puede uno coger a la parte de arriba, son solo dos pasos y ya está. Es una subida muy bonita por la arista desde la Ventanona, accesible a cualquiera.
La tercera, no por ello la vencida, probé por la canalona que sube frente a la mayada Torres. La ascensión es más fácil aún, pero menos bonita y entretenida. Por esta ruta se sale ineludiblemente a la parte final de la subida por la arista solapándose ambas ascensiones en la parte final.
Otro atractivo es dar un rodeo por toda la falda de este mazacote rocoso. Se puede empezar echando un trago del buen agua de la fuente que esta junto a la mayada, aquí alzamos la vista y tras una corta ascensión nos encaramamos en el collau La Ventanona, donde podemos descansar un poco arrimados a la roca taladrada que da nombre a tan singular sitio.
Atravesando parte de la falda del Torres por mal terreno, donde hay que tener mucho cuidado de no caer o retorcerse un tobillo, llegamos en ligera bajada al collau La Almagrera situado entre la arista norte y la peña Los Fueyos. En este lugar, girando a la izquierda y bajando un poco cogemos una senda estrecha y bien marcada que nos hace llegar a una pequeña collada que la propia senda sitúa a su paso por la arista oeste.
Continuamos por el sendero ascendiendo ligeramente para en corto tramo llegar a otra collada esta vez a nuestra derecha la Torre de Chus Santos Novo y a nuestra izquierda se asoma la cara más difícil y agreste. Murallones perpendiculares que algunos días cambian la frecuente tranquilidad por albergar en sus escarpes las cuerdas de algunos escaladores.
La senda continua por otro corto tramo hasta donde el Torres enlaza con su más fiel compañera, la peña Valverde. A partir de aquí completaremos el circuito con una escueta bajada hasta la mayada Torres y en unos pocos pasos más volvemos a la fuente de la que partimos.
Su cara sur, toda ella allerana, posee el paredón más profundo del tramo de cordillera entre el puerto de Tarna y el de Pajares y su vértice geodésico alcanza la cota más alta del Parque Natural de Redes y el concejo casín, mientras resulta ser la cuarta altura más importante de Aller tras el Estorbín de Valverde, Faro y Robequeras.
Ruta: VILLAMARCEL – BARRISCAL – SALERAS – CACHONGO (Sierra de Sobia).
Aproximación: En el centro de la capital del concejo quirosano tomamos la carretera hacia Villamarcel (QU-1). En la bifurcación existente, vamos hacia la izquierda ya que de frente llegaríamos al pueblo de Coañana.
Localización: Quirós y Teverga. 
Desnivel: 1025 m. Villamarcel 780 m / Picu Barriscal 1775 m / Collado intermedio 1750 m / Peña Saleras 1778 m.
Tiempos: 5h 15’. Villamarcel 1h 25’ Vega Cueva 20’ Majada Pláganu 55’ Barriscal 20’Saleras 1h Cachongo 1h 15’ Villamarcel.
Descripción: Dejamos el coche en la parte baja y atravesamos todo el pueblo hacia arriba. En lo alto se encuentra una antena, las escuelas y el depósito de agua. La pista hormigonada arranca con fuerte pendiente de frente hacia arriba y tras la primera curva pronunciada conserva un rumbo constante. Atravesamos la mortera de Villamarcel y llegamos a la zona de La Cueña donde varias revueltas nos llevan a salir a vega La Cueva (1446 m 5,2 Kms), hermoso lugar con bellas vistas. De frente, la pista continúa hacia Cachongo; a la izquierda, encontramos el abrevadero y nos arientamos hacia Canal, el paso de subida de nuestra ruta. Incrustados en la canal, salimos a la majada’l Pláganu. Allí se encuentra un gran árbol solitario. Por detrás de él, a la derecha, el camino continúa, pasa al lado de una pequeña lagunilla y atraviesa bonitos paisajes. Salimos a vega Rionda. En esta zona, nos echamos a la derecha hasta remontar a la parte alta de la sierra.
Hacia la izquerda, al sur de la sierra, podemos subir al Barriscal que tiene un mojón de pastos en su cumbre lo que le hace fácilmente localizable.
Desde el Barriscal se ve claramente, mirando al norte, el vértice geodésico de peña Saleras.
Sólo un cuarto de hora entre ambas cumbres.
De vuelta a la canal de subida, descendemos hasta vega Cueva y tomamos a la izquierda la pista que se acerca hasta Cachongo, un lugar espléndido por su emplazamiento, sus buenas comunicaciones y su laguna toda cercada.
La misma pista de la subida nos lleva de vuelta al pueblo de Villamarcel. Fotos: Cueña / Subiendo Canal / Saleras d. Barriscal.