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20 mar 2014

Belerda - Visu La Grande



Visu La Grande desde Picu Cuervu

Ruta: Belerda - Cuervu - Visu La Grande - Peña Gaín - Becerrera de Atambos.
Aproximación: AS-17 Desde campo de Caso a Soto. A la salida de este pueblo, tomar el ramal que conduce hasta el cercano pueblo de Belerda.
Localización: Caso
Desnivel Acumulado: 1228 m.
Tiempos parciales: Belerda 1h 20’ Colláu Incós 10’ La Gallera 50’ Picu Cuervu 45’ Visu La Grande 15’ Peña Gaín 35’ Becerrera de Atambos 40’ La Cabritera 30’ Mayá’l Gavilán 1h 30’ Belerda.
Tiempo total: 6h 35’.

Cuervu y Peña'l Casar desde Visu La Grande

Peña Gaín y Becerrera de Atambos desde Visu La Grande

Descripción de la ruta:
BELERDA 646 m.
Desde la pequeña plaza del pueblo hacia el suroeste. Una gran panera orienta la salida por la pista transitable por vehículos todo-terreno. El trazado mantiene una subida constante, sin confusión, hasta llegar a la campera del colláu Incós.
COLLÁU INCÓS 1210 m.
Tomamos la pista que asciende hacia la izquierda que es la más visible a nuestra llegada. La bajada hacia La Felguerina se esconde un poco por debajo.
Poco antes de salir a las cabañas de La Gallera, vemos una fuente en la parte de abajo del camino.
LA GALLERA 1225 m.
Hermoso paraje surtido de cabañas, ideal para descansar un rato.
Desde lo alto de La Gallera hay que ir subiendo por la campera hasta acoplarse a una pequeña mancha arbolada que se estira hacia el colláu La Jistra. Tomamos la senda alta que va hacia La Jistra y después de un pequeño tramo podemos abandonarlo para subir la ladera y completar de frente la ascensión al picu Cuervu.
PICU CUERVU 1581 m.
Bastión con amplias vistas. Buen aperitivo para el Visu La Grande al que nos acercaremos bajando hasta el colláu La Jistra (1530 m). Luego la ascensión por la cresta del cordal hasta la cumbre.
VISU LA GRANDE 1709 m.
El vértice del Visu La Grande marca el centro del concejo en cuanto a montañas. Un lugar exquisito para ver el concejo de Caso al completo.
Bajamos al colláu Garllupes (1662 m) y nos vamos a la cercana peña Gaín tras una mínima subida.
PEÑA GAÍN 1692 m.
Nos queda ahora atravesar la collá Zampudia (1623 m) para ascender sin complicación alguna a la última de las cumbres del día, la Becerrera de Atambos.
BECERRERA DE ATAMBOS 1712 m.
Desde la lámpara minera que marca la cumbre, tenemos que descender hacia el sur rumbo a la collada Atambos o Entrepeñes (1692 m) para bajar posteriormente hacia la izquierda a buscar la peculiar mayada de La Cabritera, bajo los escarpes de la Xerra Piñueli.
LA CABRITERA 1450 m.
Paraje singular desde el que nos vamos hacia abajo a buscar la salida en una zona muy cercana al arroyo. Allí sale el sendero señalizado con jitos, que nos llevará hasta la mayada El Gavilán, lugar donde la senda se transforma en un buen camino o pista que nos devolverá al lugar de inicio de la ruta. Sólo hay que tener cuidado en la parte final, no tomar la bajada hacia Soto.
BELERDA 646 m.
Fin de ruta.


Pelacera desde Becerrera de Atambos. Atrás Cascayón y Corteguerón.
Xerra de Braña Piñueli
La Cabritera

20 ene 2014

Cumbres de Casu

Durante diez años de mi trayectoria como montañero dediqué la mayor parte de las salidas al concejo de Caso. 
Ya pasado un tiempo considerable después de que aquel reto terminase, me apetecía rescatarlo, darle un formato sencillo y compartirlo.
Esta semana se ha subido a la plataforma digital ITUNES/IBOOKS STORE el libro sobre la ascensión a las cumbres del conceyu casín. El título del libro es CUMBRES DE CASU.
Se puede descargar a través de la aplicación IBOOKS directamente a un Mac o iPad (gratis).
También puedes pinchar en el enlace de arriba y descargarlo directamente en formato PDF (100 Mb).
Espero que os guste..
Un saludo.

13 jun 2013

L'Armadiella - Cantu'l Osu - Bezanes


La Ablanosa
Ruta: L’ARMADIELLA - CANTU’L OSU - BEZANES.
Aproximación: Seguir la AS-17 hasta cinco kilómetros pasado el cruce al pueblo de Pendones. En este lugar llamado L’Armadiella sale, por la parte de abajo de la carretera, un camino ancho hacia atrás. Nuestro punto de salida.
Localización: Caso.
Desnivel principal: 930 m. Puente sobre el río Nalón 870 m / Picu Cantu’l Osu 1800 m.
Tiempos parciales: L’Armadiella 50’ Ablanosa 40’ Cerréu 1h 30’ Pasada La Muezca 25’ Cantu’l Osu 55’ Brañagallones 2h 40’ Bezanes.
Tiempo total: 7h.


Descripción:
L’ARMADIELLA 950 m
A poco de comenzar a caminar, dejamos un desvío hacia la izquierda que se mete hacia el río al lado de unas cuadras. Por él se llega hasta La Campona y el Tabayón de Mongayu.
De frente, por el camino de arriba vamos descendiendo durante un buen tramo hasta llegar a cruzar el Nalón por el puente del Corral.
A partir del río, empieza la ascensión continuada con vistas al Cuita Negru. Siempre por la derecha, evitando desviaciones más cómodas, aterrizamos en la zona central de la mayada La Ablanosa, entre cabañas, junto a una buena fuente.

LA ABLANOSA 1100 m
Seguimos por el camino de la izquierda. Entre cabañas y por encima de los prados hasta que encontramos dos construcciones a la izquierda de la senda. En es punto sale hacia la derecha, por la llomba hacia arriba, un trazado recto que comunica directamente Ablanosa y Cerréu. Una traza a tiralíneas, recta y empinada.
Subida desde Ablanosa a Cerréu
CERRÉU 1380 m
Se le podría denominar mayada-mirador o uno de los sitios más guapos del concejo casín. Destacan las cabañas con techumbre de tabla. Una de las cosas que destacan a la vista desde Cerréu, es el paredón oriental del Cantu’l Osu. Hacia su travesera nos vamos a dirigir posteriormente de manera que podamos alcanzar el punto de acceso a la línea cumbrera de la peña.
El bebezón de la mayada nos marca el punto de arranque de la senda que atraviesa un pequeño bosque y bordea por la parte baja Xerru Fuentes.
Terreno arriba nos encomendamos a buscar la línea travesera que bordea los cantiles del Cantu‘l Osu sin necesidad de alcanzar el colláu entre Cantu’l Osu y Xerru Fuentes. Así vamos hacia el sur, arrimados a la peña por un zona medianamente inclinada pero sin complicación. Terminamos saliendo al paso de La Muezca.

Cerréu  
Trazado de la ruta desde Cerréu a Muezca
Travesera hacia La Muezca
COLLÁU LA MUEZCA 1680 m
Un pequeña tajada a la Xerra Les Príes nos cambia la vista hacia el puerto de Tarna y el monte Faucáu por el embudo hacia Brañagallones y el majestuoso bosque de Redes. Nosotros, cresteamos hacia la derecha con precaución hasta alcanzar la cumbre del Cantu’l Osu.

CANTU’L OSU 1800 m
Buzón colocado en el año 2008 por el G. M. San Melchor. Vistas abiertas sobre un parte amplia del concejo. No hay lugar mejor para ver desde afuera los grandes bosques de Redes.
Descenso por la vertiente contraria a la subida, ladera fácil, cabañas derruídas de Ranéu y un árbol que marca la salida del sendero que viene de Brañagallones. Hacia la vega nos dirigimos para lo que no hay que atravesar ninguna riega en la bajada y seguir las marcas del PR.

BRAÑAGALLONES 1225 m
Amplio paraje con un triste protagonista, el parador. Otro despropósito más de nuestros políticos.
Nos queda la larga pista de bajada hacia Bezanes, Diez kilómetros y medio. Fuente, túnel del Crestón, Argayu’l Llobu, Fuente Andorviu, Texu La Oración…

BEZANES 654 m
La parte final, en descenso pronunciado, nos deja en el pueblo de Bezanes y su amplio aparcamiento. Más de 22 Kms de ruta por el corazón de Redes.

Rapaína y Peña'l Vientu d. Cantu'l Osu
Brañagallones

8 feb 2012

Picu Cogollu

Picu Cogollu desde la zona de la mayada Cogollu
Salida en la Huella Les Oveyes
Ruta: SOTO DE AGUES - PICU COGOLLU (Sierra del Crespón).
Aproximación: A Soto de Agues se llega tomando un desvío a la derecha a la entrada de Rioseco (AS-17 desde Laviana). Una vez en la SC-2, pasamos por Villamorey y llegamos al aparcamiento de Soto de Agues a 3,8 Kms de la capital del concejo.
Localización: Toda la ascensión se realiza por el concejo de Sobrescobio, si bien la cumbre que vamos a alcanzar marca unión con el concejo de Laviana.
Desnivel: 782 m. (Soto de Agues 440 m / Cogollu 1222 m).       
Tiempos parciales: Soto 50’ Aviaos 50’ Huella Les Oveyes 20’ Mayá Cogollu 25’ Picu Cogollu (Total subida 2h 25’) Descenso 1h 50’.
Tiempo total: 4h 15’.
Descripción: Salimos caminando de Soto de Agues. A la salida del pueblo está el lavadero y nosotros seguimos lo mismo que si fuésemos a hacer la ruta del Alba. Ya pasada la piscifactoría, salen dos caminos muy cercanos por nuestra derecha. Tomaremos el segundo de ellos que sube encajonado entre fincas y pasa por las cabañas de Les Bories.
En fuerte pendiente, alcanzamos la mayada Aviaos. Después, el camino continúa con la misma tónica, saliendo en un corto recorrido por monte abierto y continuando en acusados zigzags por el interior del fayéu de Aviaos para acabar saliendo romper el crestón de La Fociella en un paso llamado Huella de Les Oveyes. Al asomar, la vista se abre mostrando una hermosa panorámica.
A partir de este punto, la senda descansa arrimándose al crestón y alcanza la mayá Cogollu que consta de varias cabañas y cuadras diseminadas a lo largo de la falda del pico.
El pico Cogollo se muestra agudo y empinado tras de las cabañas. Sólo nos queda acometer la fácil subida hasta la bicéfala cima del picu Cogollo. En el saliente occidental encontramos el buzón colocado el 27 de junio del 99 por el G.M. Los Marchosos.
 El camino desde que dejamos la ruta del Alba hasta la mayada Cogollu está perfectamente trazado y no hay apenas caminos que puedan despistarnos. Esto hace que sea una ruta muy fácil de hacer desde el punto de vista de orientación.
Realizamos el descenso por el mismo itinerario.

29 sept 2010

Los puertos del Cotorgán



Los puertos del Cotorgán o Contorgán son ampliamente mencionados en toda la literatura montañera existente. Una travesía común entre el puerto de San Isidro y Caleao los atraviesa, otro circuito habitual entre Caleao y La Infiesta por el llagu Ubales también los atraviesa. Mayaes entrañables, algunas cabañas aún en pie y bien cuidadas. Pastos amplios y ricos. Gentes, ya pocas, que suben y bajan por Los Arrudos entre el silencio habitual y el saludo esporádico de algún que otro excursionista.

Buscando información sobre los puertos, llama la atención la siguiente reseña histórica…

“Los habitantes de Caleao llevan sus vacas a pastar en los meses de primavera y verano. Este puerto es el "Puertu Contorgán, que es propiedad de Caleao gracias a José Prida "El Cazador de Caleao". Este personaje popular, que vivía en Caleao, nació en 1744 y murió en 1817. A principios del siglo XVIII, se hizo famoso por la cantidad de animales que había matado (ciervos, corzos, rebecos, osos, jabalís, lobos, etc.). Esta habilidad en la caza llego a oídos del rey, Carlos IV, que lo llamó para que se presentara ante él y que llevara la escopeta con la que cazaba. Cuando José Prida fue a ver al rey, este se quedo sorprendido, ya que le parecía imposible que con aquella escopeta pudiera ser tan buen cazador. Entonces el rey le propuso el poner una perrona encima de la cabeza de un preso condenado a muerte, si le daba a la perrona le salvaba la vida al preso y si lo mataba no pasaba nada ya que lo iban a matar. Así que José Prida con su buena puntería salvo la vida al preso y el rey le ofreció tres cosas que el quisiera, fue así como José pidió munición para todo el año, pasto en la marina y para Caleao, El Puertu Contorgan.”

Antes de que esto sucediese, muchos pastores con merinas acudían desde Castilla atraídos por la riqueza de estos puertos. No eran bien vistos por los vecinos de la zona ya que les comían el buen pasto y por ello presionaron para que los pastores de Castilla no regresaran. Todo fue en vano, las merinas volvieron hasta que “El cazaor o cazaorín” se los ganó con su puntería.

Es bastante común para el senderista quedarse en La Fontona, una vez finalizado el desfiladero de Los Arrudos. No es fácil imaginar lo que existe a una hora de camino monte arriba. Un trago de agua de La Fontona nos recuerda otra reseña histórica intrincada en el sonido del agua….

“La canalización de agua desde Los Arrudos, cuyo proyecto data del año 1926, se terminó de construir en 1944 y entró en funcionamiento cinco años después para abastecer la totalidad de la población de Gijón hasta hace algunas décadas. Este canal pasa por terrenos de Sobrescobio, Laviana, Bimenes y Siero, a lo largo de casi sesenta kilómetros y manteniendo un caudal de setecientos mil litros por hora.”

Cualquier rincón en estos parajes, puede ser una joya. Los valles de La Escosura y Les LLongues, son dos joyas por si mismos. Les mayaes Castiellu, Acebal, Llede y Moyones son puntos estratégicos de los ganaderos. Roxecu es un descanso para los sentidos en ese caminar hacia las alturas, bajo esa línea divisoria de montañas que separan el conceyu casín del de Aller y la provincia de León.



Si el agua es el símbolo del parque natural de Redes, también forma parte en su mejor expresión de los puertos. Varias lagunas se distribuyen por sus estancias y conforman el siguiente inventario.
Llagunielles es una hermosa laguna situada bajo Peña Negra a 1450 m. de altura. Tiene una longitud de setenta metros y un ancho de cuarenta.
Llagu Caballuna, se sitúa bajo Peña Los Fueyos, 1540 m. de altitud. 200 m. de largo por sesenta de ancho, llegando a medir más de dos metros de profundidad. A su lado se encuentra el pequeño lago Piornal.
…“El Piornal, alzado sobre un montículo, recibe su nombre de los matorrales que lo rodean, a cuya sombra «moscan» las vacas los días de calor; sus aguas se ven de color rojo, un fenómeno que obedece a la proliferación de organismos planctónicos, a su vez debida a la eutrofización que provoca el aporte de materia orgánica por parte del ganado que abreva allí. El Piornal desagua hacia La Caballuna, un lago de considerables dimensiones, aunque poco profundo, que también sufre un proceso de eutrofización. Además, tiende a colmatarse; la acumulación de limos y turba ya ha hecho aflorar el fondo por encima de la lámina de agua en la parte septentrional de la cubeta, que aparece cubierta de musgos, cárices –que forman un cañaveral en el que está documentada la reproducción del ánade azulón– e incluso pequeños sauces.”

Llagu Cuetu Lladrón, junto a al mayá de Los Moyones, a 1515 m. de altura. Una laguna redondeada de unos treinta metros de diámetro.
Llagu Torres bajo el picu La Ventanota, al abrigo de la Cordillera. De forma ovalada, una pequeña mancha brillante en los exploradores aéreos digitales.

Todo este conjunto lacustre aporta un complemento vital importantísimo. Si bien no es comparable al complejo de Somiedo o al de Covadonga, no existe ninguna otra zona en Asturias en el que se puedan ver lagos y lagunas como los del Cotorgán teniendo en cuenta que también se encuentra cerca el afamado Llagu Ubales, ya fuera de estos puertos.

Foto: Lago Caballuna y laguna de La Piornal desde picu Valmartín. Atrás se ve Peña Negra / Mayada de Roxecu.

1 dic 2009

Vega Baxu

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Ruta: Pendones - Vega Baxu.
Aproximación: Subimos por la AS-17 hacia el puerto de Tarna. Dejado atrás el pueblo de La Foz, encontramos un desvío a la izquierda que termina en el pueblo de Pendones donde hay un buen aparcamiento.
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Localización: Caso.
Desnivel: 343 m. Pendones 782 m / Vega Baxu 1125 m.
Tiempos: Pendones 25’ Fuente La Gasgasa 1h 10’ Vega Baxu 1h 15’ Pendones. Total 2h 50’.
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Descripción: La ruta se inicia a la entrada del pueblo a la derecha, antes de llegar al aparcamiento. Es la misma ruta que usamos para la subida al picu Maciédome, pero esta vez sin apartarnos de la pista principal que comunica directamente el pueblo con la vega.
Rebasado el puentín sobre el río Pendones, aún en el mismo pueblo, termina la corta bajada y comienzan los repechos. El ancho camino, asfaltado en la subida inicial, se remonta a les caseríes de La Gasgasa, donde hay una fuente. El camino continúa alternando tramos llanos y otros un poco más pendientes hasta llegar a la vega Baxu, surtida de dominantes espineras.
En la vega Baxu hay varias cabañas y una fuente. Allí, el correr del ríu Corralín es un acompañamiento exquisito a un lugar de naturaleza acogedora y tranquila. En temporada seca, este río desaparece y queda al descubierto el rastro de su cauce y de sus desbordadas crecidas.
Una sencilla ruta perfectamente recomendable para iniciarse en la naturaleza o para caminar con niños. Unos 10 Kms, ida y vuelta. La ruta se encuentra señalizada como tramo del GR Camín Real de Sellón.






Plano extrído del libro "El conceyu Casu, 40 rutas de montaña" Daniel Riaño Baragaño, 1995.

16 sept 2009

Cabeza de Arcu

No he podido encontrar el porqué de su nombre, quizás aún no esté escrito. Me inclino a pensar que Cabeza de Arcu viene de la altivez con que se eleva sobre sus vecindades además de constatar un importante repunte sobre las caídas a naciente del tan nombrado cordal de Retriñón. A lo del arcu se me ocurre una idea de pura lógica ya que si existe la posibilidad de observar la estructura geológica oriental de esta montaña encontraremos un arco de caliza que sobresale entre el bosque diferenciándola del resto de las montañas asturianas.

El pico Cabeza de Arcu (1602 m) está íntimamente ligado al cordal del Retriñón aunque se aparta de su núcleo principal que emana del desfiladero de Los Arrudos marcando importantes cumbres: Coriscau (1672 m), Peña La Tabierna (1742 m), La Muezca (1778 m), Retriñón (1862 m) y Maroma (1660 m). Su estructura custodiada por la collada L’Arcu, por el suroeste, y el colláu Caneyu, por el noreste, ocupa un solar totalmente casín y contribuye a rellenar el espacio entre la línea del Retriñón anteriormente citada y el pueblo de Caleao. Con esta misma finalidad se eleva finalmente y en la misma dirección la cumbre de Peña Rosques (1182 m), si bien esta última lo hace con una altura mucho más modesta.
Cabeza de Arcu se yergue en un paisaje descomunal, entre el valle de Xulió y desfiladero de Los Arrudos, dos de las insignias del paisaje que avala al Parque Natural de Redes en su frescura y riqueza. Así, mientras el sol pasa del desfiladero al valle, la cumbre permanece iluminada, aumentando la sed en el sudoroso estío o intentando distraer por un rato las bajas temperaturas del suelo invernal. Existen por ello dos maneras posibles de buscar su cumbre, dos maneras diferentes de encontrar sus horizontes y de encontrar sus recompensas. Ambas se amparan en el pueblo de Caleao, lugar privilegiado.
La primera de estas alternativas sigue el camino paralelo al arroyo Isorno que sale de la plazuela. Dejamos atrás una casa solitaria a la izquierda, entre el camino y dicho arroyo. Nada más pasarla hay una piedra grande que hace de puente y ya nos introduce en el camino principal hacia la mayá Xulió. El trazado del camino tiene una estructura más amplia y conservada que los desvíos, por lo que no es fácil perderse, aunque al ser varias las ramificaciones, un despiste puede proporcionar una caminata no deseada.
A poco de salir de Caleao hay una desviación hacia arriba que tenemos que soslayar y continuar caminando hasta pasar por encima de unos corrales después de un tramo llano de camino.
Dejaremos otras dos salidas hacia la derecha antes de llegar a cruzar el río totalmente seco que en invierno debe de tener cauce ya que hay un puente de madera un poco más arriba. Al otro lado hay un bebezón.
Lo primero que nos encontramos a continuación es una bifurcación que por la derecha sube hacia les caseries de La Felguerina y el colláu Pandefresnu, mientras que por la izquierda continua hacia Xulió. Iremos dejando más tarde tres desvíos a la izquierda que ascienden hacia el collado entre Cabeza de Arco y Peña Rosques, a la vez que el camino hacia Xulió se estrecha para convertirse en una senda que pasa por las cabañas de La Porquera, situadas al abrigo de las grandes rocas. La senda atraviesa de nuevo el cauce, donde también hay otro puente de madera un poco más alto, y se encamina ya finalmente hasta donde una portilla metálica nos da paso a las últimas curvas antes de llegar a la mayada. Allí, hace pocos años, aún se podía ver el funcionamiento de una mazapila.
La ascensión deja atrás Xulió y sube por las cercanías del cauce del arroyo para llegar a su parte más alta donde continúa por una estrecha senda hasta donde hay unos cuerrios de piedra. El sendero tuerce a la izquierda y sube hasta la collada L’Arcu. Desde Caleao hasta aquí fueron dos horas que viene a ser el mismo tiempo que si se sube desde los Arrudos.

La opción de los Arrudos sigue por esta ruta hasta el Prendeoriu, una vez pasado el lugar donde las peñas cierran el desfiladero. Poco después sale un camino por la derecha del que posteriormente parte una senda que se eleva en varios zigzags hasta pasar por entre las cabañas del Felgueru. El camino tuerce luego a la derecha y sigue ascendiendo hasta La Pandellina donde la ruta se hace más nivelada y traspasa una hermosa ladera que llega hasta la mayada L’Arcu. Por detrás de las últimas cuadras sale otro sendero que en un par de revueltas nos sube hasta la collada del mismo nombre.

Desde la collá hay que echarse hacia la izquierda según miramos la situación de la peña. Podemos subir por una vaguada en la que asciende la cola de un bosque les fayes frente al valle de Xulió. Terminamos coronando una espléndida atalaya, estirada y a la vez envuelta en la majestuosidad del cordal. Empleamos en esta subida cuarenta minutos.
En la memoria del año 1984 del Grupo de Montaña Ensidesa de Avilés se pude leer como en la salida del 25 de marzo del mismo año colocaron en su cima una cruz con el nombre del pico y su altura. Veinte años más tarde sólo hay un buzón colocado por el Grupo de Montaña Ensidesa de La Felguera.

La montaña casina posee muchos alicientes. Uno de ellos es encontrarse en lo alto de una de sus cumbres. Cabeza de Arcu, Retriñón, da igual. Poder disfrutar de esos momentos en los que parece que todo un territorio se postra ante nuestras curiosidades es como encontrarte con alguien que te trae muy buenos recuerdos. En esos momentos nos encontramos por encima de todo y no estamos hablando de dominio y de poder sino de constancia y tesón. La montaña lo exige.

Fotos: Cabeza de Arcu a la izquierda del Retriñón, sin nieve y Cabeza de Arcu asoma en la subida a La Fontona de Los Arrudos.

29 jul 2009

Brañagallones


La pista que comunica Bezanes con la vega de Brañagallones no necesita ninguna puntualización ya que no tiene alternativa ni confusión posible. Físicamente es de un trazado ancho, apto para vehículos rodados y con piso de tierra, exceptuando el cemento en algunas zonas empinadas.
La salida de Bezanes se realiza junto al aparcamiento para rebasar posteriormente los entresijos traseros del pueblo y subir inmediatamente las cuestas y revueltas más notables de la ruta.
Pasadas las primeras rampas, llega el Texu La Oración, lugar unido a tradiciones religiosas ancestrales. Se cree que allí los pastores se detenían a rezar en su tránsito hacia los puertos. El camino se hace bastante llano y uniforme, pasando por algunos puntos claves como son la fuente de Andorviu, con dos caños de buena agua a mitad de ruta; el argayu’l Llobu, donde se ha construido un muro de hormigón para contener las avenidas del terreno, y, finalmente, el túnel del Crestón, que da paso a los recuestos finales. Para llegar a la vega se recorren más de diez kilómetros en un tiempo que puede variar de dos horas y media a tres.
A la entrada, aparece otra buena fuente, un aparcamiento y una primera bifurcación. A la derecha, hacia el bosque de Redes y Maricueria; a la izquierda, hacia una segunda disyuntiva. Esta vez, por la derecha, iremos hacia Valdevezón y, por la izquierda, la pista se planta a las puertas del “hotel” que representa la construcción más relevante de toda una vega plagada de bonitas cabañas. El nombre de Brañagallones dicen que tiene su origen en que antaño, cuando la actividad ganadera frecuentaba constantemente los dominios de la vega, era muy abundante la presencia de gallos o urogallos. Su occidente se encuentra delimitado por una morrena dirección norte-sur que recuerda la existencia de un glaciar que arrancaba debajo de la Peña’l Vientu y La Rapaína. Fotos: Brañagallones / Peña'l Vientu desde La Vega.
“Silvino, además de ganadero, cocinó allá por el año 1965 para todos los obreros que trabajaron en la pista de La Vega, hasta que la carroceta llegó finalmente a las primeras cabañas de esta majada. Antes de esa fecha, por el túnel de Crestón tan sólo pasaba la gente y las caballerías en fila de a uno, y desde la fuente Andorbiu hasta la majada era un simple sendero. En torno a 1920, cuando no existía ni siquiera el túnel estrecho del Crestón, el acceso a La Vega era por La Colladiella, justo por encima del Argayu’l Llobu o por Cuefoz, en la ribera del río Monasterio" (Les mayaes de Casu, Fernando Fernandez, 2008).

6 jul 2009

Fuente La Nalona

El río Nalón, el más representativo, largo y caudaloso de Asturias, nace a casi mil quinientos metros de altura y, como no podía ser de otro modo, lo hace en un paisaje extraordinaria belleza para vertebrar el Parque Natural de Redes. Resulta necesario reseñar que una de las mayores riquezas de Redes es el agua así que la fuente La Nalona es parte importante de la categoría de su entorno.
Es el concejo de Caso donde el Nalón recibe sus primeros afluentes de importancia como son el río Orlé y el Caleao. Desde la década de los setenta, el embalse de Tanes y el contraembalse de Rioseco (Sobrescobio) permiten, aparte de la producción eléctrica y regular las crecidas, suministrar agua a todo el centro de Asturias. Con su cauce liberado, atraviesa los concejos de Laviana, San Martín del Rey Aurelio, Langreo, Oviedo y Ribera de Arriba. En este último concejo, a la altura de Soto de Ribera, recibe, por la izquierda, al río Caudal. Pasa de nuevo por el municipio de Oviedo y continúa separando los concejos de Grado y Las Regueras. A continuación recorre Candamo y Pravia, a la altura de Quinzanas, absorbe las aguas del Narcea, su más importante afluente, y termina los últimos de sus ciento cuarenta y cinco kilómetros separando el concejo de Pravia del de Soto del Barco para entrar en la desembocadura, ría de San Esteban de Pravia, remojando a los dos municipios que le arropan, Muros del Nalón y Soto del Barco.
Ahora, sabiendo a donde van a parar tan claras aguas, nos queda acercarnos a La Nalona. La inscripción que aparece en el frontal indica que fue hecha en el año 1936 a la sombra de un pequeño hayedo.
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Aproximación: En el puerto de Tarna (Caso), bajando unos 50 m hacia la parte asturiana, en la parte de abajo de la carretera.
Acceso: A pie, por un sendero corto (20 m aprox).


Apunte hístórico relacionado con las aguas del nalón (extraído de internet)

En 1792, cuando ya era evidente la importancia que el carbón podía tener en la economía española, se vivía un debate entre los partidarios de la libre explotación -entre los que se encontraba Jovellanos- y quienes consideraban este mineral como fundamental para la defensa, conociendo que en Estados Unidos ya estaban probándose con éxito las primeras embarcaciones de vapor, y adivinaban la necesidad de hulla que pronto iba a tener nuestra Armada. Además, el carbón asturiano se hacía cada vez más necesario para sustituir como combustible a la madera en los hornos de la Real Fábrica de Cañones de Liérganes y La Cavada que ya había consumido los bosques de media Cantabria, máxime cuando España se preparaba para otra guerra contra Francia y se iba a necesitar más armamento.
Había que solucionar el grave problema que planteaba el transporte del mineral hasta el mar, del que se venían ocupando carros de bueyes y caballerías por un infame camino que llegaba hasta Gijón y que resultaba intransitable la mitad del año. Unos querían una nueva vía terrestre y otros un canal.

Jovellanos propuso entonces abrir una carretera carbonera por Siero, con unos 25 kilómetros, lo que suponía acortar el trazado de la existente en un 60% y al mismo tiempo abaratar los costes hasta en cinco veces. El destino seguiría siendo Gijón, la villa natal del ilustrado, que él estaba empeñado en transformar en uno de los puertos más importantes del Cantábrico y de paso iba a suponer también mejorar todas las comunicaciones del centro de Asturias abriendo ramales que llegasen hasta las principales poblaciones de la región.

Su visión fue profética una vez más y eso que nadie como él defendía en aquel momento la apertura de canales en España. En su «Informe sobre la ley agraria» había escrito: «Las conducciones por tierra encarecen demasiado los frutos y todavía, en igualdad de precios, llegarán más baratos a Santander los granos extranjeros conducidos por agua que los de Castilla por tierra». Y más adelante: «¿Qué sería si los caminos, los canales y la navegación de los ríos interiores, franqueando todas las arterias de esta inmensa circulación, llenasen de abundancia y prosperidad tantas y tan fértiles provincias?».

Claro que él se basaba en lo que había visto del Canal de Castilla, abierto ya hasta la mitad de su recorrido, pero el gijonés conocía los ríos asturianos y sabía que esa obra era imposible en el Nalón, por eso proponía la carretera.

Para buscar una solución intermedia se creó entonces la Compañía de las Reales Minas de Langreo con el fin de explotar para las necesidades de la marina los yacimientos de la cuenca del Nalón y se hizo venir hasta la cuenca a Fernando Casado de Torres e Irala, que ya empezaba a destacar como ingeniero de prestigio en los temas relacionados con el abastecimiento militar. Traía consigo un proyecto para hacer navegable el Nalón. Años después volvería de nuevo a Asturias para ocuparse de la obtención de alquitrán del carbón y luego pasaría a la historia por su actividad política al ser uno de los redactores de la Constitución de Cádiz en 1912 para acabar ocupando diez años más tarde la Comandancia General del Cuerpo de Ingenieros Navales.

Aunque el plan de Jovellanos, como sabemos, acabó también realizándose, la Junta de Estado se decidió por el plan más ambicioso de Casado de Torres: hacer navegable para barcazas de transporte (chalanas) el río Nalón durante 65 kilómetros hasta San Esteban de Pravia. Nada menos que 3.400.000 reales de presupuesto inicial, frente a los 500.000 de Jovellanos, a los que había que sumar también la adaptación del puerto de San Esteban y la apertura de caminos de sirga bordeando el curso del río para dar servicio y apoyo a las balsas cuando tuviesen que ir a contracorriente.

En noviembre de 1793 los primeros lanchones que se habían fabricado en los astilleros del alto Nalón se lanzaron al río cargados de carbón. Culminaba así un trabajo de titanes realizado en gran parte por presos, como en los otros grandes canales del Estado. En este caso habían sido concretamente los presidiarios del penal de San Campio, en El Ferrol, comandados por contramaestres de este arsenal.

Casado de Torres se empeñó tanto en su obra asturiana que logró convencer a las autoridades militares para montar en el Nalón un horno de coque con todos los adelantos y en su haber personal figura el descubrimiento de 82 yacimientos, de los que puso en explotación 25, procurando siempre que fuesen los más próximos al cauce y que sus bocaminas permitiesen el embarque rápido de la producción.

Pero pronto se adivinó el fracaso: el caudal del río era caprichoso y retrasaba con grandes crecidas o estiajes la rapidez del trayecto, la capacidad de las chalanas era menor de la esperada y para colmo de males los campesinos que dependían del agua del Nalón vieron destruidas sus acequias e inutilizados sus molinos, una consecuencia secundaria que nadie había previsto. Además, los resultados económicos fueron desastrosos y en 1797 Jovellanos informaba que mientras diez años antes y con los métodos tradicionales el quintal de carbón asturiano se ponía en El Ferrol a 7 reales, ahora con las chalanas llegaba a San Esteban costando ya 12, la mitad de los cuales se la llevaba la amortización del propio sistema de transporte.

Finalmente, en 1799 todos asumieron el fracaso, Casado de Torres fue cesado y sustituido por dos comandantes llegados de las fábricas de Cantabria que acabaron cuestionando incluso la rentabilidad de las propias minas y proponiendo el abandono de la empresa. En un informe que se presentó entonces la situación era desoladora: de las 94 chalanas construidas en 1794 sólo funcionaban 30 y para ello se pagaban 500 sueldos repartidos entre mineros, chalaneros, peones y otros oficios especializados y las 36.000 toneladas anuales calculadas en un principio se habían convertido en menos de 5.000.

Cuando en 1801 una riada se llevó por delante todo el trabajo del río nadie se preocupó por volver a reconstruirlo porque ya era una empresa muerta y así oficialmente el 1 de octubre de 1803 las chalanas y con ellas las reales y ruinosas minas de Langreo pasaron a la historia por una real orden. Habría que esperar unas décadas para ver lo que el carbón podía dar de sí.

14 abr 2009

Torreón de Villamorey

Localización: Sobrescobio.
Aproximación: En Rioseco, tomamos la carretera con dirección a Soto de Agues. A 1 Km, llegamos a Villamorey. Su plaza tiene una pequeña capilla que sirve de arranque a la vía verde que vamos a recorrer. Acceso: Bien señalizado como sendero local SL SC-01. Atravesamos el pueblo siguiendo las marcas amarillas y blancas pintadas en la cercanía de hórreos y paneras, la senda verde es de trazado ancho y buen piso, entre prados y con ligera pendiente. Así llegamos al primer gran mirador donde rebasamos el espolón y el ancho del camino disminuye. Ya se avista el torreón. Espléndido paisaje, bosques de cataño y rebollo nos acercan al final de la senda verde (1,5 Kms / 40’aprox). Queda, para los más inconformistas, descender un tramo de bosque con la senda menos definida hasta coronar el peñasco donde se ubica el torreón de Villamorey. Damos vista a la depuradora y el muro de la presa. La transformación del paisaje tiene un buen ejemplo aquí, en el torreón que fue habitado por los caballeros de la Orden de Santiago. Fotos: Senda y Torreón.

18 mar 2009

Ruta del Alba

Aproximación: A Soto de Agues se llega tomando un desvío a la derecha en el centro de Rioseco, subiendo por la AS-17 desde Laviana. Una vez en la SC-2 pasamos por Villamorey y llegamos al aparcamiento de la entrada de Soto de Agues a 3,8 Kms. de la capital del concejo.
Localización: Sobrescobio.
Desnivel: 350 m. Soto de Agues 440 m / Cruz de Los Ríos 790 m.
Tiempo: 3h 30’. Soto de Agues 1h 50’ Cruz de Los Ríos 1h 40’ Soto de Agues.
Descripción: La distancia entre Soto de Agues y el final de la ruta es de aproximadamente siete kilómetros. Ruta perfectamente señalizada, es la más emblemática del concejo. Salimos del aparcamiento y atravesamos el pueblo hacia el sur. No atravesar el puente que encontramos a la entrada del lugar.
Salimos del pueblo al lado de una fuente-lavadero en la que podemos aprovisionarnos de agua antes de iniciar el recorrido del camino de Agüeria. La primera parte de esta ruta discurre por camino ancho, apto para todo tipo de vehículos, entre pradería. Se pasa al lado de la piscifactoría y más tarde junto al cargadero de mineral del Campurru. Este tipo de camino termina en La Vega (640 m), casi una hora desde el inicio, allí hay un pequeño área de descanso.
La segunda parte de la ruta, más interesante desde el punto de vista paisajístico, recorre la parte alta del desfiladero, por senda estrecha, a veces entallada en la roca. Pequeñas cascadas acompañan nuestros pasos hacia la salida a campo abierto en el final de esta ruta, Cruza de Los Ríos. Pequeño área de descanso equipado con mesas al lado de una antigua cabaña forestal.

4 mar 2009

El Torres


ENTRE EL CIELO Y CASU.

Cuando uno empieza a sentir curiosidad por la montaña e interesarse por picos emblemáticos como el Torres, se abre una captura de información, lecturas, preguntas, etc, tratando de conseguir esa fuerza que acompaña a las piernas cuando creen tener la certeza de poder alcanzar un importante reto.
En algunas lecturas sobre la ascensión del Torres se describen partes peligrosas, seguramente para asustar un poco a la gente que sale a la montaña como si se tratase de dar un paseo un domingo cualquiera. Hay gente, generalmente la que se suele quedar a medias una vez tras otra y ve las cosas desde lejos, que al dar su punto de vista exageran y yendo un poco mas allá en el pensamiento, lo ponen difícil para que los demás no lo intenten y consigan lo que ellos no hicieron. Esto hace que a uno lo entren dudas a la hora de acercarse a intentarlo pero nada mejor que echarse la mochila a la espalda para perder el miedo.

Lo cierto y comprobado es que la ascensión no entraña ninguna dificultad. Solo tiene partes respetables que precisan tranquilidad asegurando bien donde se ponen los pies y pudiendo ayudarse uno con las manos si fuese necesario. Yo creo que es importante ir acompañado para que alguien te pueda echar una mano, si bien hay que decir que esto no es muy probable.
La primera vez que subí fue tras esperar un buen rato a que despejase, teniendo después que subirlo totalmente cubierto de niebla. Nos perdimos alguna vez sin importancia guiándonos muy bien por el sendero y los jitos. Cuando llegamos arriba comentamos que no nos parecía nada difícil pero que quizás el borrín nos había ayudado al no dejarnos ver algún corte de algún paso o algo parecido.
La segunda vez con día despejado comprobé que no hay ningún precipicio preocupántemente peligroso. Si es cierto que hay un paso a media subida, el cual tiene una caída a la izquierda, pero el corte no es totalmente vertical y se puede uno coger a la parte de arriba, son solo dos pasos y ya está. Es una subida muy bonita por la arista desde la Ventanona, accesible a cualquiera.
La tercera, no por ello la vencida, probé por la canalona que sube frente a la mayada Torres. La ascensión es más fácil aún, pero menos bonita y entretenida. Por esta ruta se sale ineludiblemente a la parte final de la subida por la arista solapándose ambas ascensiones en la parte final.
Otro atractivo es dar un rodeo por toda la falda de este mazacote rocoso. Se puede empezar echando un trago del buen agua de la fuente que esta junto a la mayada, aquí alzamos la vista y tras una corta ascensión nos encaramamos en el collau La Ventanona, donde podemos descansar un poco arrimados a la roca taladrada que da nombre a tan singular sitio.
Atravesando parte de la falda del Torres por mal terreno, donde hay que tener mucho cuidado de no caer o retorcerse un tobillo, llegamos en ligera bajada al collau La Almagrera situado entre la arista norte y la peña Los Fueyos. En este lugar, girando a la izquierda y bajando un poco cogemos una senda estrecha y bien marcada que nos hace llegar a una pequeña collada que la propia senda sitúa a su paso por la arista oeste.
Continuamos por el sendero ascendiendo ligeramente para en corto tramo llegar a otra collada esta vez a nuestra derecha la Torre de Chus Santos Novo y a nuestra izquierda se asoma la cara más difícil y agreste. Murallones perpendiculares que algunos días cambian la frecuente tranquilidad por albergar en sus escarpes las cuerdas de algunos escaladores.
La senda continua por otro corto tramo hasta donde el Torres enlaza con su más fiel compañera, la peña Valverde. A partir de aquí completaremos el circuito con una escueta bajada hasta la mayada Torres y en unos pocos pasos más volvemos a la fuente de la que partimos.
Su cara sur, toda ella allerana, posee el paredón más profundo del tramo de cordillera entre el puerto de Tarna y el de Pajares y su vértice geodésico alcanza la cota más alta del Parque Natural de Redes y el concejo casín, mientras resulta ser la cuarta altura más importante de Aller tras el Estorbín de Valverde, Faro y Robequeras.

26 feb 2009

Vega Pociellu

Ruta: L’ARMADIELLA – ABLANOSA – VEGA POCIELLU.
Aproximación: Seguir la AS-17 hasta cinco kilómetros pasado el cruce al pueblo de Pendones. En este lugar llamado L’Armadiella sale, por la parte de debajo de la carretera, un camino ancho hacia atrás.
Localización: Caso.
Desnivel: 420 m. L’Armadiella 950 m / Puente sobre el río Nalón 870 m / Vega Pociellu 1290 m.
Tiempos: 3h 20’. L’Armadiella 55’ Ablanosa 1h Vega Pociellu 45’ Ablanosa 40’ L’Armadiella.
Distancias: L’Armadiella - 3 Kms – Ablanosa – 3,4 Kms - Vega Pociellu.
Descripción: Nada más comenzar a caminar, dejamos un desvío hacia la izquierda que se mete hacia el río al lado de unas cuadras. Por él se llega hasta El Tabayón de Mongayu.
De frente, por el camino de arriba vamos descendiendo durante un buen tramo hasta llegar a cruzar el Nalón por un puente.
A partir del río, empieza la ascensión continuada con vistas al Cuita Negru, incluso en algún momento se llega a ver la cascada del Tabayón, hasta llegar a las cabañas de La Ablanosa donde nos encontramos de frente con un bebezón en el que podemos reponer agua. La pista hasta La Ablanosa no permite ninguna duda, apenas se encuentra un desvío hacia abajo que en ningún momento induce a error.
En La Ablanosa, frente al bebezón, tomamos por el camino de la izquierda. Entre cabañas y por encima de los prados. Atravesamos un pequeño arroyo y continuamos hasta llegar aun tramo recto y llano en el que vemos una senda que sale por encima del camino. Por esa senda recorreremos el monte Faucáu, al principio todavía cerca de algunos prados y luego ya en pleno corazón del monte. La senda está bien marcada aunque en algunos tramos la acumulación de hoja caída dependiendo de la época del año pueda llegar a tapar el trazado normal.
Llegamos sin más a la vega Pociellu cuando la cortina de árboles desaparece. La cumbre de los Abedulosos enfrente, las cabañas se reparten por la vega evidenciando su suerte a lo largo del tiempo. Belleza incrustada entre la cordillera y la sierra Les Pries. Un paraje único para apartarse del mundo.
Durante la vuelta por el monte Faucáu hay que prestar bastante atención al itinerario para no tomar algún ramal que asciende por el bosque alejándose de la senda por la que subimos más cercana al río.

2 feb 2009

Infiernu y Moñacos

Para tener una explicación simple a los nombres que dominan esta zona ubicada al abrigo de los concejos de Piloña y Caso, tendríamos que hacer un ejercicio mental muy simple: Muchos años atrás, siglos atrás, estaríamos hablando de la Edad Media o posiblemente de tiempos anteriores, no había carreteras que llegaran a los pueblos ni amplias pistas diseminadas por la geografía asturiana que hicieran habitual el tránsito de todo tipo de vehículos por sitios apartados. La montaña no era tan fácil de alcanzar, no se podía hablar de llegar a la mayoría de las cumbres en el día y regresar al lugar de residencia como se hace hoy. Imaginemos que estos lugares apartados eran mucho más desconocidos. La incógnita era grande, lugares aislados y vírgenes. Los peligros y misterios daban lugar a algunos miedos que se instalaban como sentimiento habitual de la gente. Se desconocía, mucho más que ahora, el poder de algunas fieras que habitaban en los bosques. Se escuchaban sonidos desubicados entre marañas de árboles tenebrosos que se intrincaban cada día entre niebla asustadiza y orbayu incómodo. Es lógico pensar que el apelativo de “Infiernu” venga de ahí: un ríu del Infiernu con ruido desconcertante, una foz del Infiernu atrapada entre rocas escabrosas y un bosque del Infiernu oscuro. Un poco más arriba aparece la palabra “Moñacos” para nombrar una foz vertiginosa y unos montes perdidos en las alturas. Se cree que Moñacos se deriva de “demoniacos” lo que hace pensar en que la figura del demonio estaría presente en cada rincón y en cada pisada.
Conocer este paraje requiere entrar en un valle de Piloña, concejo nombrado así por estar al pie del oña (viejo nombre de una corriente de agua) o, lo que es lo mismo, al pie del río. En la capital, Infiesto, aprovechamos la carretera PI-4 para entrar hacia Espinaredo, pueblo que atesora uno de los mejores conjuntos asturianos de hórreos bien conservados, también muestra un centenario tejo y una vieja tilar al lado de la iglesia. El asfalto sigue hacia el pueblo de Riofabar o Rifabar, lo atraviesa y termina en el aparcamiento de un área de descanso junto al río. Es el área recreativa de La Pesanca, uno de los espacios asturianos de este tipo con más popularidad.

Introducirse en el bosque no tiene duda posible. Se atraviesa el puente de cemento y se continúa por la ancha pista, empieza lo bueno. Un bosque de especies autóctonas que nos asombrará hasta que lleguemos a la foz de Moñacos. Primero en Piloña y después en Caso. El cambio de municipio supone, administrativamente hablando, la entrada en el Parque Natural de Redes. Éste es uno de esos sitios donde resulta inverosímil la distinción entre un espacio boscoso y otro, una línea de un plano decide quien se lleva la categoría pero en la ruta hacia Moñacos eso no es lo que nos importa. Lo destacable es el entorno y el respeto por la naturaleza.
La pista forestal sube con ancho trazado y buen piso, salvo en las ultimas curvas que dan entrada a la foz de Moñacos. Los puntos destacables y detalles más importantes quedan reseñados en el siguiente resumen:
Km 0. Salida del área recreativa de La Pesanca (410 m), pasamos el puente sobre el ríu del Infiernu y dejamos una fuente a la izquierda.
Pasamos al lado de la casa del Muñizón (430 m). Al lado entra un camino hacia el río.
Encontramos una entrada hacia un prado y el río con muro de hormigón.
Poco después, entrada hacia Degoes, se ven las cabañas al otro lado del río (subida directa al picu Les Vízcares, por vallina Luíña).
La pista llanea hacia el sur, encontramos el desvío hacia Cureñu y Treslafuente en el interior de la foz del Infiernu.
Km 2 (media hora). Foz del Infiernu. Se suceden cuatro puentes (El Mercandín, La Tarantosa, Pontúa y Patín) Entre los dos últimos se encuentra la portilla de entrada al concejo de Caso y parque Natural de Redes .
Km 3,2 (45’). Desvío a la izquierda hacia L’Argañal y Pandemules (635 m).
Km 4,2 (1h). La pista describe curvas cerradas y sube al puente sobre el río Los Cobilones. Empieza la parte más bonita del bosque.
Unos metros a la izquierda del camino observamos un árbol apodado “el candelabro”.
Km 6 (1h 30’). La pista empieza a zigzaguear, el camino empeora.
Km 7 (1h 45’). Entramos en la foz de Moñacos. Surge la posibilidad de seguir por el camino que asciende por el monte Moñacos hasta la braña’l Cuetu y luego subir a la parte alta de la sierra, donde podríamos ascender a Los Tornos, Cuetón , Entrepeñes, etc.
Si lo que nos queda es dar la vuelta, el paseo se convierte en descansado además de agradable. El hayedo majestuoso se acompaña de algunas cascadas y pozas desperdigadas a lo largo del camino. Rincones apartados. Posiblemente hayamos pasado cerca de ese ser inofensivo que controla los árboles y los animales. No hemos visto su espesa cabellera, sus piernas de cabra, su rostro humano, ni sus retorcidos cuernos. Dicen que ayuda a quienes se adentran en el bosque para enseñarle los caminos aunque con manía tenaz hacia leñadores y cazadores por los daños que provocan. Siempre nos quedará la duda: ¿Nos habrá visto el busgosu?...

9 ago 2008

Tarna, pueblu y puertu

A quien se encuentra por primera vez en la subida al puerto de Tarna y divisa el pueblo tarnín, le llamará la atención esa distribución lineal y atípica de un pueblo de montaña. Podría parecer que un lugar así, aparentemente moderno, no debiera de tener una historia muy densa, pero nada mas lejos de la realidad, todo lo contrario. Basta leer la cronología publicada hace algún tiempo en prensa.
Año 987: Existía el monasterio de San Pedro y San Pablo. Año 1300: Los monjes del monasterio pleitearon con el concejo casín por la titularidad del puerto. Y consiguieron que se les reconociese la propiedad como suya. Año 1499: El puerto era administrado por una condesa que al irse del pueblo lo deja en propiedad a los vecinos de Tarna. Año 1774: Existen escritos de arrendamientos entre los vecinos y los trashumantes. Año 2006: Los vecinos siguen como propietarios del puerto de Tarna.
Lógicamente, los vecinos de Tarna tienen que estar muy orgullosos de albergar una pertenencia tan valiosa. La historia que se cuenta no tiene por que ser exacta pero según cuentan los paisanos mayores, sus antepasados afirmaron que más arriba del pueblo había un castillo y que en el puerto había un gran monasterio en honor a San Pedro y San Pablo, patronos de Tarna. Los monjes que habitaban en el monasterio eran los propietarios del puerto y al irse ellos a vivir a León, la propiedad pasó a manos de la condesa del castillo que diariamente convivía con la gente del pueblo. La condesa, al dejar Tarna, regala el puerto a los vecinos. En su honor la fuente del pueblo a la que van diariamente a coger agua pasa a llamarse la fuente de la condesa.
Un hecho similar al anterior también ocurrió en Ventaniella donde la casería que se levanta junto a la ermita perteneció a los monjes Bernardos de la orden cisterciense hasta comienzos del siglo XVIII, momento en el que es abandonada para pasar a pertenecer a los vecinos de Sobrefoz.

Otra historia a tener en cuenta en el puerto, es la del paso del camín Real. Una vía abierta en tiempos del emperador Augusto. Los romanos la iniciaron para que fuera testigo de los dos mil años de historia, cambios de vida y costumbres. Por este paso se trajinaban madreñas, nueces y avellanas casinas hacia León. Los salazones pasaban desde Lastres y Colunga en la costa astur hasta Boñar, Lillo y Valdeburón. También peregrinos entraron por Tarna hacia San Salvador y Santiago.
En el siglo XIX cuando Asturias toma partido en la primera Guerra Carlista, entraba por el puerto de Tarna una columna de tres mil hombres, mientras otras fuerzas afines lo hacían por Unquera. La columna carlista venía desde León y llegaría a encontrarse en Oviedo con una defensa heroica y acertada. El carlismo se debilitaría rápidamente y los realistas llegarían a controlar todo el Principado. Esta vez Tarna había sido sólo un camino para la guerra. Cien años más tarde, La Guerra Civil hace parada y fonda en el pueblo ya que es totalmente devastado durante los bombardeos de la contienda.
Antes del bombardeo sobre Tarna, en León los sublevados ocuparon casi todo el territorio excepto el Bierzo, Laciana y un sector de la zona montañosa, que estarán en manos republicanas hasta finales del mes de Octubre de 1937. Al inicio de la guerra, la línea divisoria del frente se situó en la línea que teóricamente unía estos enclaves: Riaño-Puebla de Lillo-Boñar-La Vecilla-La Robla-La Magdalena-San Pedro de Luna-San Emiliano-Puerto de Leitariegos. En los primeros combates, tres columnas de las fuerzas sublevadas habían salido de Boñar, Cistierna y Riaño, respectivamente, llegando a dominar localidades como Maraña, Puebla de Lillo y Valdeteja. Estos dominios al principio fueron temporales debidos a los contraataques republicanos, que en agosto del 36 recuperaron Puebla de Lillo y otras localidades. Posteriormente, en mayo de 1937 va a tener lugar la última acción ofensiva republicana, comenzando por los puertos de Tarna y de San Isidro, con una 1º línea de trincheras en Cofiñal. Sin embargo, en septiembre de dicho año se va iniciar la ofensiva final franquista al mando del general Ceano, quien liderando la Agrupación de Lillo va a romper el frente por Camposolillo. El 29 de Septiembre, ya se controla la carretera de Cofiñal a Tarna y comienza la ofensiva sobre Asturias que empieza arrasando Tarna la primera semana de octubre de 1937, durante el enfrentamiento de las tropas republicanas de El Coritu con las brigadas navarras de Muñoz Grandes que buscaban el acceso a la zona central de la region. El día 21 de ese mismo mes de octubre, Gijón y Avilés, que hasta aquel día habían sido los últimos reductos republicanos significativos en el norte, incrementaban el territorio franquista y completaban la conquista de País Vasco, Santander y Asturias, para cerrar así una de las fases de la guerra. La siguiente, ya en el año 38, se dirigiría hacia el valle del Ebro y Cataluña. El Servicio de Regiones Devastadas en la posguerra reconstruyó Tarna con una estructura alineada que sigue sorprendiéndonos. La posguerra trajo además la apertura de la carretera del puerto (1935). El final del siglo XX sobresaltó al paisaje con una línea de alta tensión que frenó de repente al encontrarse con las alegaciones del Parque regional de Picos de Europa de León al otro lado. Fotos: Pueblo y puerto de Tarna.

23 may 2008

Desfiladero de Los Arrudos


CALEAO 720 m Inicio. Un poco antes de llegar al pueblo de Caleao, junto a un bebedero, sale una pista hormigonada hacia la izquierda que sube hasta la ermita de San Antonio, junto a la que hay un buen aparcamiento y un área recreativa construidos en el año noventa y ocho. En este lugar, se inicia la ruta de Los Arrudos, muy conocida y divulgada. La parte inicial desciende hacia un valle abierto por el cual hay buen camino, pista de hormigón en la parte inicial. Durante el recorrido no hay pérdida posible, siempre que en cada bifurcación se elija la opción que más se acerque al cauce del río. Pasaremos por varios puentes que nos irán llevando de un lado a otro hasta llegar al lugar donde las peñas cierran el desfiladero propiamente dicho. A esta altura, encontramos un cartel con una pequeña explicación y un puente, el de La Fuminosa, que nos pasa a la derecha del río. En el cartel se explica que el desfiladero debe su nombre a una vara de acebo de unos 2,5 mts que tiene clavadas perpendicularmente estacas a forma de cruz, de manera que se utilizaban por los ganaderos de la zona como peldaños para subir a las peñas antes de que se construyera el camino. También era usado este sistema para subir a los postigos de algunas tenadas. Disfrutamos de una parte muy bonita, ya sólo nos quedan dos puentes más, el de La Calabaza y el de La Calabaza de Arriba. Este último nos introduce en la parte más dura: la escalinata que sube ganando rápidamente altura sobre el agua. Vista atrás, los paredones cierran el desfiladero y aparece el picu Cabeza de Arcu. Ya en llano, llegamos al Collaín donde hay restos de una cabaña. Quedan pocos metros para llegar a La Fontona. Poco antes de La Fontona el sendero se bifurca. El ramal superior conecta con la mayada de La Robre u el colláu de La Piornosa. El sendero inferior pasa sobre la Fontona y es ruta principal hacia los puertos de Contorgán.

LA FONTONA 1065 m 1h 40’. Desnivel: 345 m (Caleao 720 m / Fontona 1065 m). Fotos: Puente La Calabaza, puente Calabaza de arriba y La Fontona.

16 may 2008

Camín Real de Sellón

LOS RESTOS DE LA HISTORIA

Un día cualquiera en la collada de Arniciu, miramos hacia Piloña, levantamos la mirada y vamos a parar al picu Facéu, montaña vigía del camín Real que socava sus estribaciones. Pensamos que otra de las riquezas en el entorno de Arniciu es tener en su cercanía el tramo mejor conservado del camín Real de Sellón o Facéu. En general, el trazado de este camino histórico se encuentra, a día de hoy, dividido y sepultado bajo carreteras. Entre La Casilla y el pueblo piloñés de San Vicente se encuentra el fragmento mejor tratado y respetado hasta la fecha.
Se considera un camino de origen romano ya que este pueblo adecuaba trazados, en algunos casos prehistóricos, con contrafuertes, puentes, empedrados, etc. y solía buscar lugares de buena visibilidad, evitando valles angostos en los que pudieran ser sorprendidos por guerrilleros de las tribus autóctonas. Muchas de estas vías romanas pasaron a llamarse caminos reales porque los reyes, en épocas pasadas, cobraban los derechos reales a los que hacían uso de ellos.

La antigua vía comunicaba la meseta castellana con la costa de Asturias. Los pueblos leoneses de Lois, Burón, Acebedo, Lario, La Uña y Riosol (antigua venta y capilla) eran testigos de su paso. Al concejo casín entraba por el puerto de Tarna y seguía el itinerario que se apunta a continuación: Fuente La Nalona, Tarna, colláu Paréu, vega Baxu, Pendones, La Foz, Bezanes, Soto, carretera de Belerda, piscifactoría, puente romano, Campo de Caso, carretera hacia Infiesto, collada Moñu, Les Lleres, molín de Gobezanes, Gobezanes, collada de Arniciu, La Casilla, Frieru, La Llinar y les camperes del Sellón.
Ya en Piloña, descendía por San Vicente y Lozana hacia Infiesto y después continuaba bordeando el monte Cayón con rumbo hacia Colunga y Villaviciosa.
En Campo de Caso encontraba uno de los ramales principales que bajaba hacia Rioseco y Laviana, otro descendía desde les camperes del Sellón hacia L’Omedal y Espinaréu.

Teniendo en cuenta que las comunicaciones en Asturias, provincia históricamente aislada por la dificultad geográfica, no explotaron hasta avanzada la mitad del siglo XIX y principios del s. XX, el uso de este camino tal y como es ahora no es de tiempo histórico muy amplio. La historia es otra...

Empezaron llamándose “trajineros o trajinantes” (topónimo más antiguo), luego fueron “arrieros” y en tiempos más cercanos “carreteros”. Fueron los transportistas del pasado y uno de los gremios que empleó con más asiduidad los caminos reales. “Arrieros somos y en el camino nos encontraremos” es un dicho popular en alusión a este viejo oficio del que eran partícipes carros, caballos, mulos, burros, pellejos, tinajas, alforjas, etc. Arriería, como palabra, se deriva de arría que significa recua o conjunto de caballos destinado al transporte de mercancías. Es una voz que proviene del “arre” que se usaba para avivar el paso de los animales.
Chema Argüelles escribe esta frase: “Los arrieros de Caso llevaban en sus reatas de caballos los productos de la comarca, en particular madreñas y quesos casinos, muy estimados en los pueblos de la montaña leonesa, así como nueces, avellanas y castañas”. Entre otros muchos usos, el camín era utilizado por los arrieros de la marina para llevar salazones, bacalao y sal desde Lastres, Tazones y Colunga hacia Castilla.

Puntos clave en la ruta eran las ventas o alberguerías, capillas y leproserías que se extendían a lo largo del camino.

En la collada Moñu existió una malatería. Las malaterías eran hospitales para el cuidado de enfermos de lepra (malatos o leprosos). Se decía que esta enfermedad había sido introducida por las legiones romanas, aunque posteriormente se arraigó por la deficiencia de higiene y alimentación. Las primeras malaterías debieron de ser fundadas como donaciones –era un acto muy grato ante Dios–, pero terminaron funcionando como un negocio más, ya que los bienes que entregaban los enfermos hacían que fuese rentable. Las malaterías dejaron de funcionar en el siglo XVIII debido a la reducción de la enfermedad. En el siglo XIII existen más de veinte malaterías documentadas en toda Asturias. Una de ellas es la de Moñu y las más cercanas a ella son la de Comillera (Laviana) y Vallobal (Piloña).

En Frieru había una alberguería. El edificio tenía dos estancias cerradas: habitación y cuadra. Había un corral abierto en medio. La estancia en la que se dormía se llamaba “jelechal”. Todo transeúnte, peregrino, arriero, etc. encontraba techo y refugio de los animales salvajes además de evitar asaltos nocturnos de los ladrones. Según cuenta Guillermo Mañana en su libro “A la sombra del Tiatordos”, la venta de Frieru perteneció hasta 1383 a Rodrigo Álvarez de Asturias, conde de Noreña, del que dice podía ir desde Noreña a su castillo de Lillo sin apenas salirse de sus tierras. Después el edificio pasó a manos de La Iglesia de Oviedo. En 1392, Enrique III la devolvió al conde D. Alfonso. Dos años más tarde pasa a propiedad de los reyes. Actualmente es propiedad del Ayuntamiento de Caso.
La venta era administrada por un ventero que elegían los vecinos de Caso. En 1645, Gaspar de Caso toma el privilegio de nombrarlo, aunque él otorga a los casinos la propuesta de seis candidatos entre los que elegir al ventero. La alberguería funcionó hasta finales del siglo XIX. La apertura de la carretera Campo de Caso - Infiesto hizo que ésta perdiese su función anterior y pasase a ser de uso ganadero.
También hubo en Frieru una Iglesia parroquial, Santa María la Real de Frieru.

En La Llinar (topónimo derivado de la existencia de cultivos de lino en la zona) existía una alberguería que había sido construida por el cura del Tozu en el año 1766. En les camperes del Sellón quedan las ruinas de la ermita del s. XIV devoradas por la maleza. Era iglesia parroquial en 1385 y tenía cementerio. En ella se impartió clase a los niños de los pueblos cercanos. Aún hoy se pueden contemplar los restos de la edificación en la parte alta del camino.
Fotos: Frieru y Llinar

23 abr 2008

Orlé - La Carasca

La ruta es una de las joyas de Casu y una de las más completas que pueden realizarse en un jornada normal.
La primera parte es un tramo de desfiladero en el que el joven río Orlé enseña su frescura y su fuerza. Caminar es más fácil cuando
esa fuerza ensordecedora se trasmite.
El primer hito importante es Conforcos. Su símbolo es el refugio de cazadores.
Lo más interesante es atravesar la foz de Melordaña. No ofrece grandes peligros ni dificultades pero hay que tener cuidado con las piedras mojadas. Caminar encerrado entre los paredones de caliza es una sensación distinta.

Las construcciones de la mayá Melordaña aparecen a la salida de la foz. Parece como si el atajo, por al foz, entre Conforcos y Melordaña, nos hubiera trasportado siglos atrás.
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Y un poco más arriba, llegamos a Valloseru, otra mayada entrañable.
Por encima de aparece el colláu Campigüeños. Las grandes montañas de Casu saltan a la vista. Encontramos construcciones más modernas, aunque también destruídas. En este lugar, el viento encuentra una buena puerta.
El picu La Carasca está yendo hacia la derecha por la tapizada campera. Allí, al final, tras las rocas, se encuentra la cumbre.

TIEMPOS APROX: Orlé 1h20' Conforcos 30' Melordaña 30' Valloseru 25' Campigüeños 25' La Carasca.